cama ortopedica ventajas caracteristicas la tienda de los mayores
Camas articuladas

Camas ortopédicas: todo lo que necesitas saber

Las camas ortopédicas son un mueble esencial para personas mayores y para aquellas que tienen alguna enfermedad que reduce su movilidad. Su función principal es ajustar la posición del paciente para garantizar un mayor confort y una postura corporal correcta. Además, ayuda a los cuidadores de estas personas, ya que disminuye las veces que deben mover el cuerpo del paciente, ahorrándoles tiempo y esfuerzo además de posibles lesiones. Dolores de espalda, cuello, huesos extremidades… Son dolores comunes en los pacientes que se pueden evitar con una cama articulada ortopédica.

¿Quiénes suelen utilizar una cama ortopédica?

El tipo de persona más común que utiliza este producto son las personas mayores, debido a la progresiva pérdida de las facultades físicas. No obstante, es muy útil y satisfactoria para personas que sufren una enfermedad y necesitan estar muchas horas en cama o para personas que tienen un nivel de movilidad reducido.

La cama ortopédica ofrece una solución a problemas comunes para todos estos tipos de personas, como pueden ser la rigidez corporal por la falta de movimiento, las lesiones musculares, heridas en la piel o dolores de espalda, ofreciendo una estancia en cama mucho más amena y de mejor calidad.

Beneficios y ventajas de una cama ortopédica

Los beneficios que aporta una cama ortopédica o articulada son muchos; ya no solo a personas mayores o con movilidad reducida, sino a todo tipo de personas, ya que contribuye a mantener una buena posición corporal. Estos son otros beneficios de este tipo de cama:

  • Mejora la circulación: Entre las características de este tipo de camas se encuentra la opción de ajustar la posición corporal al usuario, reduciendo así la presión sanguínea mediante la repartición del peso y haciendo que fluya de manera idónea. El mejor tipo de cama para mejorar estas características aún más sería una cama articulada eléctrica, ya que ajusta la posición que deseamos sin necesidad de moverla manualmente, evitando así forcejeos y, por tanto, posibles lesiones.
  • Alivio del dolor de espalda: En la mayoría de los casos, una cama normal no ofrece el apoyo necesario a nuestros cuerpos, lo que suele provocar y aumentar los dolores de espalda y lumbares debido a su falta de ajustabilidad. Una cama articulada se adapta a la curvatura corporal, que, junto a un buen colchón ortopédico, elimina este tipo de problemas prácticamente en un 100%, prolongando el descanso de las personas que sufren dolores de espalda.
  • Reducción del hinchazón de piernas: Un beneficio fundamental para las personas que suelen tener las piernas hinchadas, como pueden ser embarazadas o personas con problemas de riego sanguíneo. Uno de los pliegues de una cama ortopédica articulada se encuentra en la parte inferior de la cama, en las piernas, permitiendo así la elevación de esta parte y reduciendo las inflamaciones debido a la acumulación de líquidos, proporcionando un sueño de calidad y evitando malestar en las zonas inferiores del cuerpo al despertar.
  • Reducción de los dolores provocados por la artritis: Este tipo de cama ayuda a prevenir un problema cada vez más común como es la artritis, que causa dolor y complicaciones en las zonas articuladas del cuerpo y en los ligamentos. Una cama ortopédica articulada disminuye la presión en las articulaciones y ligamentos, mediante una correcta posición del cuerpo a la cual se puede adaptar este tipo de cama, evitando la rigidez corporal y proporcionando un mejor descanso.
  • Aportan bienestar a las personas con dificultades respiratorias: Uno de los riesgos más comunes que suelen sufrir las personas que están una larga temporada encamada, son los problemas respiratorios, ya que se produce un deterioro progresivo de la ventilación pulmonar. Para evitar este tipo de problemas, conviene cambiar de posición al paciente varias veces al día, evitando la rigidez de todas las zonas del cuerpo, incluyendo la pectoral y, por tanto, evitando este tipo de problemas. Una cama articulada eléctrica permite el continuo cambio de posición del paciente sin apenas esfuerzo, tanto de la persona encamada como del cuidador. 

Estos son los principales beneficios de tener una cama ortopédica, sin embargo, no son los únicos, ya que también previenen problemas cervicales y ayudan a la rehabilitación de pacientes, entre otros.

Tipos de cama ortopédica

Cama ortopédica de Judet

Este tipo de cama articulada es específica para personas que han sufrido un accidente y por ello tienen luxaciones, fracturas o movilidad nula o casi nula de las extremidades. La cama contiene un armazón de hierro o metal llamado marco Balkan, el cual sujeta un eje de hierro que se encuentra encima de la propia cama con el objetivo de sostener un sistema de pesas formado por poleas y cuerdas de nylon el cual ayuda al paciente a incorporarse, cambiar de postura y reposar alguna extremidad en alto.

Cama ortopédica Stryker:

Tipo de cama ortopédica ideal para pacientes que sufren lesiones en la columna vertebral o lesiones medulares; además de pacientes que sufren algún politraumatismo. Se caracteriza por adoptar casi cualquier posición, horizontal o vertical; ya que permite giros de 180 grados. Permite un movimiento lento circular que puede ser manejado por el propio paciente.

Cama ortopédica bariátrica:

Este tipo de cama es más específica para personas que sufren problemas de obesidad. Los pacientes con este tipo de problemas suelen tener dificultades a la hora del descanso debido a que no pueden mantener una postura correcta y en muchos casos, dificulta la respiración. Este tipo de camas cuenta con un somier resistente que soporta hasta los 250 kilos, además permite un sistema de pliegues con el objetivo de adaptar la cama a la posición idónea para el paciente. En este caso conviene contar con un colchón ortopédico que no se deforme y se adapte también a las necesidades del paciente.

Cama ortopédica Roto Test:

Este tipo de colchón es ideal para pacientes que sufren quemaduras o lesiones medulares. Su principal característica es su continuo movimiento, que mueve lentamente al paciente para evitar la aparición de heridas externas en la piel y repartir la presión del cuerpo. Además, sujeta al paciente cervicalmente. 

Cama ortopédica eléctrica: 

También se refieren a este modelo como cama geriátrica. Es idónea para las personas mayores y personas que sufren una enfermedad; ya que este tipo de camas se adapta a las necesidades del paciente, asegurando el éxito en su descanso. Esta cama se suele utilizar en hospitales, cuenta con un sistema de pliegues para adaptarse a la posición corporal que desea el paciente. La principal característica de estas camas es su función eléctrica, que permite tanto el cambio de postura como la incorporación del paciente a través de un mando de control remoto, evitando así lesiones tanto del paciente como de su cuidador.

Cabe destacar que existen dos variantes dentro de este tipo de camas. Las hay con patas regulables, que permiten subir y bajar la cama a la altura ideal para facilitar la entrada y salida del paciente a esta. Por otro lado, existen las camas ortopédicas con carro elevador, que permite cualquier movimiento (ascendente, descendente y hacia los lados) a través del control remoto. En definitiva, es un instrumento ideal para asegurar el descanso y aumentar la calidad de vida de nuestros mayores. El precio de estas camas ortopédicas o geriátricas oscila entre los 350 y los 700 euros (dependiendo si es con elevador o con patas regulables) además, puedes añadir multitud de complementos ideales para este tipo de camas. Si quieres más información sobre camas ortopédicas puedes consultarla en nuestra web.

Preguntas frecuentes sobre camas ortopédicas

En este apartado respondemos a las preguntas más frecuentes que suelen tener las personas sobre las camas ortopédicas.

Una pregunta muy frecuente es ¿qué pasa si duermo en una cama ortopédica? Aunque este tipo de camas van dirigidas a personas mayores o enfermas, también vienen bien para cualquier persona, ya que elimina dolores de espalda, articulaciones y cuello, además de corregir la postura corporal.

Otra pregunta muy frecuente que os soléis hacer es ¿cuánto dura una cama ortopédica? Las camas están fabricadas con materiales resistentes y de calidad que hacen que su durabilidad sea de entre unos 9/10 años (aunque dependerá de cómo se trate el producto).

Otra pregunta es ¿qué tipo de colchón es idóneo para una cama ortopédica? El complemento perfecto para este tipo de cama es un colchón ortopédico, ya que la fusión de los beneficios de estos dos instrumentos asegura el máximo confort y descanso.

Aquí tienes toda la información que necesitas saber sobre las camas ortopédicas. Esperamos que te haya servido de ayuda para resolver tus dudas o para elegir la opción que mejor se adapte a ti. Si quieres más información sobre el mundo de la ortopedia y sus productos, visita nuestra web.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *